“Profesor mis padres no me dieron permiso para acudir a esta clase”, lo que suena como una excusa que ningún maestro creería, es hoy una realidad en la provincia de Alberta donde recientemente se aprobaron los cambios a la actual Acta de Derechos Humanos de esta provincia, presentados en el proyecto de ley 44 que otorga a los padres de familia la opción de decidir la no asistencia de sus hijos a clases donde se manejen temas sobre sexo, orientación sexual y religión.
La provincia de Alberta rompe con los esquemas tradicionales de inmigración en Canadá de acumulación de puntos y ofrece otras alternativas para obtener el estatus de residencia permanente, como lo son el programa para trabajadores calificados y para miembros de familia.
La leche no sólo hace que la provincia de Alberta crezca más fuerte y sana; además, promueve el cuidado del medio ambiente y la libera de desagradables empaques sucios que se acumulaban en los basureros.